viernes, 20 de octubre de 2017

Vilain Camila

Patitas
Un día,cuando Helena salía de su casa, se encontró en la puerta de su casa a un hermoso gato blanco, que tenía unos ojos bastante llamativos: uno era de un color azul brillante, y el otro de un amarillo intenso. Helena se dió cuenta de que este gato tenía una pata lastimada así que se lo llevó a su casa para cuidarlo mientras se curaba. Pasaron unas cuantas semanas y Helena y Patitas (así lo había llamado porque su pata lastimada fue lo que los unió) se habían hecho muy amigos y la la pata de patitas estaba por mejorarse; Helena preocupada por el futuro de Patitas,comenzó a buscar alguna familia que quiera adoptarlo; pasaron muchos días y no encontraba ningún nuevo hogar para Patitas, iba todos los días de casa en casa preguntando por alguna familia que deseara incluir a algún miembro nuevo, pero esa familia nunca aparecía y Helena comenzaba a darse por vencida. Después de un mes Patitas había sanado y Helena por fin comprendió que la familia que llevaba tanto tiempo buscando, era la suya.
FIN

No hay comentarios:

Publicar un comentario